4 julio 1643
Ante el Ilustrísimo y Reverendísimo dd. Arzobispo de Seleucia, Nuncio Apostólico (Jerónimo Grimaldi), en el mismo día del 4 de julio de 1643.
El Reverendo sacerdote, Vicente de Paúl, de la diócesis de Acqs, bachiller en teología por la Universidad de Toulouse, de 36 años (sic), general de la Congregación de la Misión, residente en París, en el suburbio de S. Dionisio, en el monasterio de S. Lázaro, convocado como testigo juramentado en el proceso de investigación que se está llevando a cabo, habiendo jurado como testigo a las preguntas que creyó conveniente hacerle el Ilustrísimo y Reverendísimo Nuncio apostólico, respondió y afirmo como consta:
Sobre la lª responde que hacía 12 años que, por haberle tratado como misionero, conocía al promovendo, y que no era consanguíneo ni afin, ni demasiado familiar, ni envidiado ni odiado.
Sobre la 2ª responde que, según ha oído, el promovendo nació en París.
Sobre la 3ª responde que sabía que había nacido de matrimonio legítimo, de honestos y católicos padres a quienes conocía desde hacía muchos años.
Sobre la 4ª responde que cree que el promovendo tiene 38 años, poco mas o menos.
Sobre la 5ª responde que el promovendo tiene X años de sacerdote y que en ese tiempo se dedicó a las misiones con gran fruto.
Sobre la 6ª responde que el promovendo tiene mucha experiencia en lo que se refiere a las funciones eclesiásticas y en los ejercicios de los ordenandos. Item que le vio con frecuencia recibir los sacramentos pía, devota y religiosamente y que se distingue por la práctica de la caridad.
Sobre la 7ª responde que vive como católico y que no puede dudar, de ningún modo, sobre la pureza de su fe.
Sobre la 8ª responde que el promovendo está adornado de una vida inocente, dotado de buenas costumbres y que también tiene buena fama y trato: y que esto lo sabe por haberlo tratado, como se dijo antes.
Sobre la 9ª responde que se dio cuenta que el promovendo fue hombre grave en distintas circunstancias, prudente y en el uso de las cosas digno en gran manera.
Sobre la 10 responde que sabe es bachiller en teología por la Sorbona hace ya unos 15 años y que cree, fuera de toda duda, de que tiene aquella ciencia que se requiere en un obispo para enseñar a otros y que oyó que el promovendo disertaba con agudeza y predicaba con elocuencia.
Sobre la 11ª responde que no cree tuviera cura de almas, si no con los religiosos, en cierta manera, de su abadía de San Crispino el mayor, a los cuales reformó según la primera disciplina regular, ya que el promovendo la encontró relajada.
Sobre la 12ª responde que nunca tuvo noticia, ni cree, que el promovendo diera escándalo alguno o que tuviera algún vicio de cuerpo o impedimento canónico alguno que no pueda ser promovido a una iglesia catedral.
Sobre la 13ª responde que estima ser idóneo para regir bien una iglesia catedral, y precisamente a la que va a ser promovido; igualmente le considera digno que sea promovido a ella y afirma que de esta promoción le vendrá gran provecho en el futuro. Da razón, es decir, porque le conoce docto, experimentado, íntegro y dotado de virtudes.
VICENTE DE PAUL







