SOBRE LA REGULARIDAD
La fidelidad a las reglas es necesaria a los superiores.
Hablando de los sacerdotes de su congregación, el padre Vicente decía un día que «los que no se mostraban fieles, sobre todo al levantarse por la mañana y hacer su oración en el lugar y a la hora de los demás, aunque tuviesen por otra parte mucho talento y capacidad para gobernar, no eran los más adecuados para ser superiores de las casas ni directores de los seminarios». Y añadía que «cuando se trata de nombrar superiores, hay que fijarse muy bien para ver si los elegidos para esos cargos son observantes y ejemplares, pues de lo contrario les faltaría una de las principales cualidades en los que han de dirigir a los demás.







