SOBRE LA AFABILIDAD
Necesidad de la afabilidad; perfecciona la unión de la caridad.
Tenemos tanta mayor necesidad de la afabilidad cuanto que estamos más obligados por nuestra vocación a tratar frecuentemente entre nosotros y con el prójimo; además, este trato es más difícil aún porque somos de diversos países y de carácter y temperamento muy distinto, mientras que por otra parte el trato con los demás nos resulta muchas veces duro de soportar. La virtud de la afabilidad es la que quita estas dificultades y la que, por ser el alma de una buena conversación, la hace no solamente útil, sino también agradable. La afabilidad hace que nos portemos en la conversación con benevolencia y condescendencia mutua; y como la caridad es la que nos mantiene unidos, como miembros de un mismo cuerpo, así la afabilidad es la que perfecciona esta unión.







