Roma, 3 de septiembre de 1650
El padre Guérin, procurador de Santa Genoveva, ha descubierto el intento de los agentes del señor obispo de Cahors a propósito de la revocación de los comisarios. Supo de este modo que habían llegado dos agentes, religiosos de Chancelade, que habían querido ocultarse de él, tomando para ello una sotana negra. Amenaza con mandarlos encarcelar. Ha pedido audiencia para ello al Santo Padre. Se les aconseja a los religiosos de Chancelade que se marchen a Francia. Su encarcelamiento sería una humillación para el señor obispo y la ruina de los asuntos de Chancelade.
Es cierto que un religioso que cambia de hábito merece la excomunión y que su superior inmediato no puede dispensarle de ello...







