París, 28 de junio de 1650
Señor:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He tardado algún tiempo en contestarle; no lo hice, para servirle a usted a propósito de la parroquia sobre la que me escribía. Me dirigí para ello a una persona que goza de la confianza del señor obispo de Saint-Malo y que habló con él; pero ese buen prelado no ha resuelto aún la cosa y ese amigo mío me ha dicho que cree que se ha comprometido ya con otro; sin embargo él insistirá para que le prefiera a usted, si es que queda vacante el beneficio. Ya hace de eso muchos días; y como usted no me ha comunicado la muerte del señor párroco, creo que no habrá muerto y que habrá que esperar otra ocasión.
Recibiré siempre con alegría la ocasión de servirle, ya que soy en el amor de Nuestro Señor el más humilde y obediente servidor de usted y de su señora madre, a la que saludo con toda humildad.
VICENTE DEPAUL
indigno sacerdote de la Misión
Dirección: Al señor Horcholle, párroco de Neufchâtel.







