Mercuès, 28 julio 1649.
Padre:
Le escribí por el último correo una carta bastante larga. Esta es solamente para decirle que, como no he podido encontrar en este país un eclesiástico con las cualidades requeridas para ser director del monasterio de Ursulinas de Cahors, y sabiendo que usted no deja nunca de trabajar por la gloria de Dios, he pensado dirigirme a usted para rogarle por la presente que me busque uno que tenga todo lo que se necesita para la dirección de este monasterio. Le ruego que se interese en ello lo antes posible y que, cuando lo encuentre, me avise de las cualidades que haya advertido en él… Me gustaría mucho que tuviera al menos la edad de 40 años, con la experiencia suficiente para la dirección de las religiosas y que fuese hombre de oración.
ALANO, obispo de Cahors.







