30 junio 1649.
Cuando estuve en Richelieu me olvidé de dejarle por escrito las materias sobre las cuales han de tratar sus recreaciones; acabo de acordarme de ello y le envío la lista. El medio para servirse bien de ello es que el superior o el que le represente en su ausencia, como el asistente o el más anciano, proponga una dificultad y que cada uno exponga tranquila y sencillamente su opinión sobre el tema, sin replicar a lo que hayan dicho los demás, y que luego el que haya propuesto la cuestión diga su parecer y saque las conclusiones por pluralidad de votos; es lo que hemos practicado aquí muchas veces con gran utilidad y gracia de Dios.
No sé si le rogué que destinase a alguien para hacer compañía al padre…, cuando va a las religiosas. Si no lo hice, le ruego que nombre a alguno para ello y que no permita que nadie salga de casa sin un compañero que sea de la Compañía, no tanto por el peligro como para dar ejemplo.







