París, 22 mayo 1648.
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Recibí su carta, que me escribió durante la ausencia del padre Blatiron. Me ha dado una alegría particular, al saber que se encuentra usted mejor, y una gran preocupación, al verle decidido a volver cuanto antes al trabajo, donde temo que vuelva usted a caer. Le ruego que tenga paciencia y que tome fuerzas con los debidos remedios y el descanso necesario, no puede darme usted mayor consuelo ni hacer mayor servicio al prójimo que haciendo lo posible para prepararse a servirle luego mejor. Esos señores a los que usted cree que puede escandalizar se sentirán más bien edificados al verle obedecer en esto, lo mismo que obedece usted en otras ocasiones más importantes y difíciles.
Le he dicho al padre Blatiron que conserve por ahora al padre Brunet, aun cuando lo necesitemos mucho en otros lugares.
Le pido que encomiende mi alma a Nuestro Señor, en cuyo amor soy su muy humilde servidor,
VICENTE DEPAUL,
i. s. d. l. M.
Al pie de la primera página: Padre Martin.







