No puedo de verdad, no puedo, mi querido padrecito, expresarle el dolor que siento al tener que contristarle. Le suplico que crea que, si no fuera por la importancia del asunto, preferiría mil veces tragarme yo la pena que causársela a usted.
Vicente de Paúl, Carta 0912: A Francisco Du Coudray

[6 octubre 16-16].






