Cahors, 3 de mayo de 1643
Padre:
Los asuntos públicos a los que me he dedicado desde que hace algunos días me retiré de la visita a mi diócesis, me han quitado la posibilidad de tratar con sus misioneros, a no ser el viernes, que se molestaron en venir a verme en Mercúes; esto me impide también ir a verle. Solamente le diré que les hicieron hacer los ejercicios a la hora acostumbrada, con mucho fruto y edificación de toda la ciudad, a los que ordené el sábado. El padre Dufestel, con el que más estuve hablando, me parece un hombre de mucha experiencia y que tiene muy buenas cualidades. Me confesó, como yo mismo le he dicho a usted en repetidas ocasiones, que esta fundación era una de las más importantes que usted tiene y que tendrá posiblemente en este reino. Mi hombre de negocios me indica que los de Santa Genoveva, por medio de la señora esposa del canciller, han conseguido que sea designado el señor de Fouquet, en contra de los dos decretos por los que el señor de la Ferté seguía de relator de este asunto, que me es tan querido, como usted ya sabe. Por eso le ruego, en nombre de Dios, que nos preste su ayuda y a nuestros buenos religiosos, etc.
He sabido que el señor obispo de Sarlat anda procurando ser nombrado preceptor del rey, que es ciertamente un cargo muy por debajo de su dignidad. Entretanto su diócesis, que es de las más perdidas de la cristiandad, sigue abandonada. Haría usted un gran servicio a Dios si le dijese unas palabras al señor obispo de Beauvais para que le mande venir a cumplir su cargo o se proveyese a ese obispado. La diócesis de Périgueux también está muy desolada, y por lo visto no faltará mucho tiempo para que quede vacante. También le ruego, Si lo juzga usted oportuno, que le haga comprender a monseñor que es muy importante que se busque a una persona que tenga todas las cualidades requeridas, para ponerla en una diócesis de tanta importancia, que está tan destrozada. Hace ya mucho tiempo que hablé con el señor cardenal para poner allí al señor Brandon, que me parecía muy indicado para ello; y así me lo prometió el señor des Noyers en mi ultimo viaje a la corte.
Soy, etc.
ALANO obispo de Cahors







