La señorita Le Gras hará el favor de decirme a quién enviará a Saint-Germain en el caso de que retire a sor Petra para mandarla a Fontenay.
Le he dicho a Juana, la de Saint-Germain que le pida perdón a la comunidad por haberse venido sin permiso. Pide que le dejemos hacer el retiro; me parece que convendrá permitírselo.
Piden una hermana en San Sulpicio para sustituir a la hermana de Champigny, que está enferma, ya que las otras dos no bastan para los cuarenta enfermos, que viven muy lejos. La enferma empieza a ponerse mejor. Tendrá que estar allí poco tiempo la hermana que vaya. También proponen que la mandemos venir a tomar aires para que acabe de curarse de un flujo de vientre que padece.
La señora duquesa de Aiguillon irá a casa de ustedes el jueves próximo; ha citado allí a nuestras tres viudas. Antes es menester que hable yo con la señora Traversay.
He perdido su carta y no sé si tengo que contestarle a alguna otra cosa.







