Estoy pensando en enviar mañana al padre du Coudray a Fontenay para que vea a esa hermana y, si es preciso, al señor párroco y al señor du Ruisseau.
He empezado esta tarde a tomar la tisana purgativa. Necesitaré varios días para poder purgarme; luego, ya veremos qué día podré ir a hacer ese pequeño servicio a esa buena señora.
Adiós señorita. Soy
V. D.







