¡Ay, padre! ¡Cuántas almas van al cielo por medio de la pobreza! Desde que estoy en Lorena, he asistido a bien morir a más de mil pobres, que parecían estar todos ellos muy bien dispuestos. Serán otros tantos intercesores en el cielo por todos los que les han hecho bien.
Vicente de Paúl, Carta 0590: Un Sacerdote De La Mision A San Vicente

[Entre 1639 y 1643]






