París, 16 de diciembre de 1641.
Padre:
Es la tercera vez que le escribo en un solo mes. Le escribo con el dolor que puede usted imaginarse por la estima y la devoción que nuestro Señor me había dado para con nuestra digna madre, y que usted bien conoce. Haremos todo lo que sea posible para que esa santa religiosa sea devuelta a su monasterio. Ya he hablado con monseñor de Chavigny, secretario de Estado, para que ponga interés en ello. Tiene que venir por este motivo hoy mismo a este monasterio. Le ruego, padre, que asegure a nuestra querida madre de Blonay, lo mismo que yo le aseguro al señor obispo de Ginebra en la que acompaña a la presente, y a todas nuestras queridas hermanas de ambos monasterios, que las hermanas de aquí harán todo lo posible para ello. Quiso su digna bondad, quiero decir nuestra digna madre, conceder su corazón, en estos dos viajes últimos 6, a este monasterio. Nuestra madre envía una copia de la expresión de su voluntad al señor obispo, con la confianza de que éste confirmará la intención de nuestra digna madre. Le ruego, padre, que hable con él.
Mis dos cartas anteriores le habrán hecho ver la necesidad que la Providencia tiene de usted en Roma y cómo estábamos dispuestos a enviarle allá; mandaré al Padre Dufestel y al padre Grimal a que le sustituyan a usted. Tendría un montón de cosas que decirle sobre eso, aparte de lo que ya le he dicho; será en la primera ocasión que se presente; entretanto soy, en el amor de nuestro Señor. su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL
Dirección: Al padre Codoing, superior de los sacerdotes de la Misión de Annecy, en Annecy.







