San Lázaro, lunes a mediodía. [Entre 1639 y 1641]
Señorita:
No me ha indicado usted dónde se encuentra el señor abad de Vaux. Le parece bien que le roguemos que venga a comer aquí?
Me gustaría que pudiera usted arreglar este asunto para el jueves; si no, procuraré ir a verle en casa.
Será conveniente decirle a esa buena hermana de Angers que venga acá directamente. Quizás no encuentre preparadas todavía a las de Richelieu, o quizás hayan salido ya cuando ella llegue.
Vi ayer a la sobrina de sor Enriqueta. Puesto que las cosas han llegado ya a esa situación, creo que convendrá hacer una prueba y que yo escriba al señor de Beauvais, en el caso de que la metan en pleitos.
Ya no tengo ni catarro ni fiebre, gracias a Dios. Voy a salir inmediatamente y procuraré tener la dicha de verla algún día de esta semana; soy su servidor.
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







