El viernes por la mañana
Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
No he visto nunca a una madre que sea tan madre como usted no es usted casi mujer en otra cosa. En nombre de Dios, señorita; deje a su hijo al cuidado de su Padre, que lo ama más que usted, o al menos quítese esa preocupación por él. Enviaré a Bons-Enfants a saber, sin que se dé cuenta, la situación de ese asunto y se lo comunicaré luego.
Buenos días, señorita. Soy s.s.
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







