Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Si cree que Enriqueta sabe llevar la escuela, muy bien, pruébelo. La prueba hubiera sido mejor en otra parte; sin embargo, haga como Dios le inspire. No creo que Petrita tenga el espíritu indicado para eso.
Estará bien ciertamente que reúna a las damas de la Caridad, si le parece bien al señor párroco; me refiero a las del burgo. La señora de Chaumont sentirá que la señora Goussault y usted no vayan a verla. Pídale que no hable a las camareras de la reina.
Si su salud le permite estar allí siete u ocho días, hágalo, y más aún, si es menester. Entretanto, encargue a la señora Pelletier de la casa y de las órdenes que tiene que observar. La señora Goussault podrá volverse dos o tres días más tarde y podrá luego ir a buscarla.
Ruego que le diga a la señora Goussault que será conveniente que vea a la señora Souscarriére o a la señora Traversay para hacer saber en el Hôtel-Dieu que ha cesado la colación y que me he olvidado de hablar de la casa, pero que hablaré el primer día con el reverendo padre Sirmond.
Bien, entretanto ruego a Nuestro Señor que bendiga su viaje y soy, en su amor, su servidor,
V. D. P.
Domingo por la mañana.
Dirección: A la señorita Le Gras.







