Monseñor:
Le pido muy humildemente perdón si no he tenido el honor de ir a verle después de comer, ya que había dado palabra al señor Obispo de Grasse, a Monseñor de Bayona y a monseñor Pavillon de pasar la tarde con ellos, aunque estoy de retiro, y al señor comendador de Sillery de hablar con él más tarde. Siento mucho, monseñor, tener que obrar de este modo. Su caridad, que no tiene medida entre nosotros, espero que me lo perdonará.
Acabo de escribir ahora mismo a monseñor de Beauvais y le aseguro, monseñor, que la mitad de la carta es al menos sobre usted y sobre lo que Nuestro Señor hace por medio de usted.
Soy, en el amor del mismo Señor, su muy humilde y muy obediente servidor,
VICENTE DEPAUL
Dirección: A Monseñor el arzobispo de Toulouse.







