Señorita:
Intentaré ir o enviar por sus hijas el sábado a La Chapelle Ya no tengo, según creo, o la tengo muy disminuida, mi fiebrecilla. Esté segura, señorita, de que tendré más cuidado de mi salud, si se puede añadir algo al que ya tengo, ya que me lo recomienda.
Ruego a Nuestro Señor que bendiga su viaje y su persona y que multiplique sus bendiciones sobre su alma y sobre la de la señora presidenta Goussault, con la que le ruego esté siempre alegre, aunque tenga que disminuir un poco esa pequeña seriedad que la naturaleza le ha dado y que la gracia endulza, por la misericordia de Dios en cuyo amor soy…
París, 30 agosto 1638.







