Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Juana, la hija de Caridad de esta parroquia, ha cometido muchas faltas, por las que el señor párroco, las oficialas y el señor de Vincy han creído hoy que había que cambiarla. Le suplico. señorita, que nos envíe otra que tenga el espíritu más manso y acomodable, y esto desde mañana por la mañana, a fin de que no tenga ocasión de maquinar como las otras; pues no puede imaginarse hasta qué punto es capaz de hacerlo. Pues bien. creo sin embargo que habrá que recogerla en el Hôtel-Dieu o en otro sitio, a fin que la justicia vaya acompañada de misericordia. ¿Creerá usted que ha dado un bofetón a Jacqueline y que lo ha hecho todo a su capricho y otras cosas de las que no hay que hablar, como haber tratado a un enfermo sin permiso?; y lo que es peor, ha advertido al predicador cuaresmal de algunas faltas de las damas y ha empezado a predicarles. Bien, ¿a quién nos dará que no le cause mucho trastorno? Mírelo usted.
Soy, en el amor de Nuestro Señor, s. s.
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







