Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
¡Bendito sea Dios porque no ha sido grande su indisposición! Le ruego que haga todo lo posible por conservarse.
Espero ir el sábado a La Chapelle.
Hemos tratado de su memoria sobre los niños expósitos en dos reuniones con las oficialas de la Caridad del Hôtel-Dieu; y el domingo próximo comunicaremos la decisión, que yo reduciré al estilo de un reglamento, a la señora Pelletier, para ver si quiere sujetarse al mismo; lo haremos en casa de la señora Goussault, en presencia de las oficialas. Toda la compañía considera necesario que esa casa dependa de la Superiora de las Hijas de la Caridad, como le escribí, y que vaya a pasar allí siete u ocho días, si su salud lo permite.
Las damas van hoy al Hôtel-Dieu. Le ruego que ofrezca sus personas y sus trabajos a su divina Majestad.
No espero mucho de esa manera de comunicarse las Ursulinas con sus hijas. Sin embargo, envíelas, si le parece bien.
Creo que es mejor retener a esa muchacha por algún tiempo a su lado y hacer que la vea, junto con la de Nogent, la señora Goussault. No es necesario enviar a la de Saint-Marceau, puesto que está ya en ejercicio.
Le deseo buenos días y soy, en el amor de Nuestro Señor, s. s.
V. DEPAUL
Dirección: A la señorita Le Gras.







