Padre:
Nuestro procurador de la Caridad y las hermanas están haciendo hoy maravillas para la fiesta del Santo Nombre de Jesús, han deseado, ellas mismas, que le suplicase les dirigiera una exhortación en las visperas; no las rezaremos antes de las dos y media. Les gustaría el padre de la Salle; pero, si no puede ser, les gustaría cualquier otro; uno mi súplica a las suyas, para que se sientan animadas en la perseverancia.
Creo que sabe usted que está aquí nuestra hermana Bárbara y que ella como yo estamos bien fuertes. Creo que sería conveniente que ella tuviese el honor de verle antes de marcharse; ¿no habrá que pensar en el pequeño mueblaje que le será necesario?
No se preocupe, por favor, del alimento de esos niños pequeños, que todavía no tenemos, ya que el nuestro bastará para el tiempo que nos indica, y más todavía.
Soy en el amor de Jesús, padre, su muy humilde hija y obligada servidora.
L. DE M.
Dirección. Al padre Vicente.







