Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Me ha agradado mucho saber nuevas de usted y que se encuentre mejor. Ruego a Nuestro Señor que acabe de curarla, y a usted que haga todo lo posible para ello.
La señora Mussot le ha dicho la verdad sobre el ama de Juana, pero no sobre esta buena joven, que estaba muy contenta de ese encuentro. Sin embargo, me parece bien que dé esa satisfacción a esa buena señora Mussot a propósito de Nicolasa y que aproveche la ocasión de enviarla hoy mismo.
Pero, Dios mío, ¿qué diremos de esa pobre muchacha que ha recaído? Nada ciertamente, a no ser que hay que adorar la providencia amabilísima de Dios.
Soy, en su amor, su muy humilde servidor
V. DEPAUL
Creo que hará bien actuando de la manera que me indica en su carta.
Dirección: A la señorita Le Gras.







