Procuraré ir el jueves, con la ayuda de Dios, a la cámara de las hijas; pero no sé por qué se pone a cavilar sobre lo que ha hecho por su hijo, como si no fuese razonable que una madre procurase el bien de su hijo! ¡Quiera Dios que también lo pueda hacer yo! Su bondad sabe con qué corazón lo haría, que soy
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







