Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Bendito sea Dios por todo lo que me dice de la señora Turgis. Podré ir a escucharla en confesión el sábado después de comer, con la ayuda de Dios. Señálele usted las meditaciones del nacimiento y de la vida de Nuestro Señor, por favor; luego habrá que continuar con la pasión y algunas de las apariciones, y no hay que olvidarse de proporcionarle [las] santas bienaventuranzas en dos o tres veces. Y si usted no puede mandárselas todas, déle las que pueda [para] el tiempo que tenga que continuar en retiro.
No sabría qué decir de esas jóvenes de San Víctor [ni de la] M[adre] Gabriela, sino que le pido a Dios que ponga remedio a todo.
No sé si podré ver a esa buena chica que me dicen que va a venir a presentarse. Lo haré, si puedo; si no, le pido que me excuse y que se acuerde de mí en sus oraciones Le encomiendo también a la Madre Superiora de Santa María de la ciudad, que está muy enferma.
Buenos días, señorita. Soy s. s.
VICENTE DEPAUL
Jueves, a las diez.







