Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Ya mandaré hacer para usted una memoria de las materias para la oración, de los ejercicios y del empleo del día, y se la enviaré.
Hay que hacer cesar a las parroquias durante esa situación, y volver a reanudarlas, si esa joven tiene tiempo, después que haya pasado. Que no haga nada durante ese tiempo. Una fiebrecilla que tengo me impedirá atender a esa buena chica. Le enviaré a alguno para ello, si me pasa aviso el día antes por la tarde.
Seguramente podrá escribirme algo de su hijo. Ultimamente estuvo en Bons-Enfants. Encargué al padre Pillé que lo despidiese con suavidad, pero pronto, porque le ha ocurrido un accidente al hombre del señor Doignon.
Ha hecho usted bien en enviar a esa buena joven en lugar de la enferma.
Me voy a celebrar la santa misa y a rezar por usted y por sus buenos proyectos. Me encomiendo igualmente a sus oraciones y soy su humilde servidor.
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







