No sé si le he hablado de las aflicciones con que Dios ha querido visitar a nuestra pobre y pequeña Compañía. El padre Bourel ha muerto en la misión de Mesnil, santamente, lo mismo que había vivido. Todos dicen de él que no han observado jamás en él una imperfección, ni siguiera el padre Boudet, su director en el seminario.
Vicente de Paúl, Carta 0228: A Un Sacerdote De La Misión

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