Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Ha hecho bien en hacer venir a esa buena joven. Hay otras cuatro mayores y fuertes en Sucy-en-Brie, de las que me ha hablado el padre Renar. Le haré ver la instancia que han presentado para ello. Hay que procurar enseñarla a leer lo antes que se pueda.
No le digo nada de la carta de esa buena señorita, sino que no la he podido leer todavía, y que estoy tan ocupado que no puedo hacerlo ahora para responder a usted, porque tengo que marchar a la Magdalena para tener hoy allí el capítulo. Ofrezca a Dios esta acción, por favor, y yo con todo afecto le pido a Dios que sea El el corazón de su corazón y soy, en su amor,
V. D.







