Señorita:
La gracia de Jesucristo Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
¡Bendito sea Jesucristo doliente por haberle devuelto la salud! Sí, señorita, ciertamente le ayudaré a cumplir la voluntad de Dios, mediante su gracia y el buen uso que El la hará hacer de ella; y creo, efectivamente, que convendrá que vaya a los pueblos, cuando esté usted un poco más fuerte, para acabar de robustecerse haciendo el bien.
Tenemos aquí 35 ó 36 externos ordenandos y ejercitantes. Espero que nos quedará algún rincón para poner a su hijo, y lo haremos sangrar y purgar el lunes; porque, en Bons-Enfants hay tres jóvenes que hacen allí su retiro y que ocupan todas nuestras camas.
Tenemos aquí a una joven luterana de Alemania, vestida de lacayo, que nos han enviado de la misión de Gonesse, por consentimiento de un gentilhombre, que la mantenía. Desea convertirse de costumbres y de religión…
Dirección: A la señorita Le Gras.







