Señora
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Creo que es conveniente rogar a la señora Fortia que acuda a las tres a la reunión de oficiales, adonde iré yo también para avisar de lo que hay que hacer en relación con la dificultad del Hótel-Dieu. Ella conoce muy bien aquella casa, tiene buen espíritu y hace todo el bien que puede. Haga igualmente el favor, señora, de rogar a la señorita Poulaillon y a la señorita du Fay que acudan allá y que me manden el coche a la Magdalena a eso de las dos y media.
Le deseo entre tanto buenos días y soy, señora, su muy humilde servidor,
VICENTE DEPAUL
Lunes, a las diez.
En la parte inferior de la primera página: señora Goussault.







