Señorita:
Su entrada en santa María se ha retrasado hasta mañana. Le ruego, señorita, que difiera su devoción hasta entonces, o bien que se confiese con su confesor y que vaya a comulgar pasado mañana a la Visitación, porque yo tendré que decir mañana la misa allí mismo entre las 7 y las 8 (hecho esto, entraré en el monasterio y, antes de entrar, se hará salir a todos de la iglesia y cerraré la puerta; siendo esto así, todo resultaría muy aprisa para usted. Le he avisado demasiado tarde. Ya me lo perdonará su caridad; y yo seré, en el amor de Nuestro Señor y de su santa Madre,







