No [puedo menos de] decirle, señorita, cuán apenado me marcho para Villers con el señor Loumage, por no haber tenido el consuelo de verla, a causa de nuestros ordenandos, entre los cuales está el señor comendador de Sillery. Le aseguro que, si supiese usted la pena que por ello tengo, tendría piedad de mí. Pues bien, le ruego que haga todo lo posible por conservarse buena. Espero volver el lunes próximo.
Ha venido la señora Forest para darnos las gracias por la buena muchacha sana que pensaba enviarle, ya que su Nicolasa está mejor. Siendo esto así, creo que hará usted bien en enviar a Jacqueline al Hótel-Dieu, o quizás a Juana; y la que quede, podrá ayudar en su Caridad y en la de Grigny.
A la señora Goussault le parece bien que pensemos en alojar a usted hacia Notre-Dame; piense en ello, por favor, y haga lo posible por ponerse bien.
Buenos días, señorita; marcharé dentro de una hora; soy s. s.
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







