Señorita:
Está aquí esa buena joven que la señora presidenta Goussault está de acuerdo en que se la envíe. Suplico a usted tenga a bien que la vea alguien para instruirla. El señor Compaing le podrá enviar algún eclesiástico para ello; o bien, si es preciso, ya se preocupará el señor Véron de hablar con él. Espero que será una buena chica y que se portará bien.
La señora presidenta le da los buenos días y yo soy, en el amor de Nuestro Señor…







