Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
¿Cómo sigue usted, señorita? ¿Podría realizar un viaje a Pontoise? Si así es, habría que estar dispuesta para las dos de hoy domingo, y podría usted confesarse mañana por la mañana.
Buenos días, señorita. Escriba, por favor, a la señora Goussault lo que haya decidido. Le deseo buenos días y soy, en el amor de Nuestro Señor, su servidor,
Dirección: A la señorita Le Gras.







