Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros
No creo que el señor comendador haya hecho donación ni testamento en favor de nadie. Hoy veré al notario y la haré saber la resolución. Si entre tanto place a usted concretar su viaje, hará bien; pues en todo caso, si fuese necesario, podría estar aquí de la noche a la mañana. Prepárese, pues, por favor, para pasado mañana. Me gustaría que pudiese ir en coche debido al mucho calor.
Y en relación con el asunto que lleva entre manos, todavía no tengo el corazón bastante iluminado ante Dios por una dificultad que me impide ver si es ésa la voluntad de su divina Majestad. Le pido, señorita, que le encomiende este asunto durante estos días en que El comunica con mayor abundancia las gracias del Espíritu Santo, así como el propio Espíritu Santo. Insistamos, pues, en nuestras oraciones y manténgase muy alegre.
Lo que teme por sus piernas, no hay por qué tener miedo, como espero perfectamente, yo que soy
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







