Marzo 1633
Señor:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Esa persona a la que usted va a entregar su curato ¿es hombre de bien? ¿Podrá hacer en su curato el bien que usted ha hecho? ¿Podrá usted mantenerse con cuatrocientas o quinientas libras? El primer sitio me parece caro y el segundo suficiente. Yo he estado en ese lugar. El lugar me parece bastante agradable y es mayor que el suyo. Sería muy conveniente que un párroco tuviese medios para ayudar a los pobres. Creo que allí hay bastantes. De todos modos, podría reservarse 200 libras de pensión; siendo esto así y prescindiendo de la primera dificultad, tómese tiempo para pensar en ello e incluso para visitar esos lugares para ver cómo es esa persona y si le agrada el lugar. Sea lo que fuere, le ruego que no tenga prisa; es asunto de mucha consideración; le diré además que sentiría que tomase esa resolución sin haber pedido oraciones para ello y sin consultar con el señor Duval o el señor Coqueret o con ambos; pues se trata de saber si Dios quiere que abandone usted a la esposa que ha tomado o, por mejor decir, que le ha dado El mismo.
Soy en su amor, señor, su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL
He contestado a usted inmediatamente después de haber recibido la suya.







