Bendito sea Dios de que ya se vea libre de su primera afección. De la otra hablaremos en nuestro primer encuentro; me refiero a la de su confesor. Haga, sin embargo, lo que él le aconseja y además todo lo que su fervor le propone, excepto la disciplina, a no ser tres veces por semana. Lea el libro del amor de Dios, especialmente donde trata de la voluntad de Dios y de la indiferencia. En cuanto a esos 33 actos a la santa humanidad. Y los demás, no se apene cuanto falte a ellos. Dios es amor y quiere que vayamos a El por amor. No se juzgue, pues, obligada a todos esos buenos propósitos.
Le pido me perdone que no la haya podido escribir hasta esta tarde, y que ruegue a Dios por nosotros.
Soy, en su amor y en el de su santa Madre, señora, su muy humilde servidor.
V. D. P.
Me agrada la práctica de devoción a María con tal de que proceda suavemente.
Dirección: A la señorita Le Gras.







