TOMÁS GARCÍA CANO (1934 – 2011)

Mitxel OlabuénagaBiografías de Misioneros PaúlesLeave a Comment

CREDITS
Author: Desconocido · Year of first publication: 2011 · Source: Tomado de www.paulesmadrid.es.
Estimated Reading Time:

Biografias PaúlesEl P. Tomás García Cano nació el 2 de octubre de 1934 en Jerez de la Frontera (Cádiz). Sus padres fueron: D. Manuel y Dña. Tomasa. Bautizado en la parroquia de «Santiago» el día 25 de diciembre, fue confirmado el 23 de marzo del año 1950.

Ingresó en el Seminario Interno de la Congregación de la Misión el día 26 de septiembre de 1953, en Limpias (Cantabria).

Realizó sus primeros estudios en la Escuela Nacional de Jerez y en la Apostólica de Andújar. En nuestros Seminarios de Hortaleza y Cuenca cursó la filosofía; en Salamanca y Londres, la teología. La Licenciatura, en esta última materia, la obtiene en la Universidad Católica de Granada.

Emite los santos votos, en Hortaleza (Madrid), el día 29 de septiembre de 1955. De manos de Mons. Florencio Sanz Esparza, C.M., en Santa Marta (Salamanca), fue ordenado presbítero el 8 de septiembre del año 1961.

DESTINOS:

El P. Tomás, durante toda su vida, se dedicó plenamente al ministerio pastoral. Trabajó como párroco y vicario en parroquias de distintas Diócesis españolas (Melilla, Granada, Hortaleza, Burgos, Níjar, Almería). Misionó algunos pueblos de España y ejerció como capellán en diversas casas de las Hijas de la Caridad y en otras casas de Religiosas.

Tras breves estancias en el Hospital de Almería durante el pasado curso, fallece en la Clínica La Milagrosa de Madrid, a donde había sido trasladado en ambulancia, al mediodía del 11 de agosto de 2011. Al siguiente día, en la Capilla de la Casa Central, se celebra la Misa funeral por su eterno descanso. Esta es presidida por el P. Enrique Sanz, Visitador, acompañado por un numeroso grupo de sacerdotes y de sus familiares más próximos: hermanos y sobrinos.

Luego, el cadáver del P. Tomás es llevado al cementerio de San Isidro, en Madrid, donde recibe cristiana sepultura. ¡Descanse en paz, P. Tomás!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *