Susana Guillemin: Repetición de oración, 21 de mayo de 1958

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Susana GuilleminLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Susana Guillemin, H.C. .
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Es providencial que los acontecimientos de estos días caigan en este período del año litúrgico. Pidamos al Espíritu Santo, con todo el fervor de nuestra oración, que inspire las decisiones de Francia, que dirija los pensamientos del mundo para orientarlos hacia Dios. El bautismo que hemos recibido requiere que nuestra vida transcurra cada vez más bajo la influencia del Espíritu; que todo en nosotras; pensamiento, consideración, juicio, emane del Espíritu Santo y asimismo todas nuestras acciones. Que el Espíritu de Amor actúe en nosotras.

Debemos vivir de amor: Dios es amor. Pensaremos en Dios en la medida en que nuestra mente se oriente hacia el amor. Toda nuestra actitud interior debe estar orientada hacia el amor de Dios, tan diferente del amor propio y del amor a las criaturas.

Estemos unidas durante los días que nos separan de Pentecostés, para pedir al Espíritu Santo que venga a nosotras, con la convicción de que volveremos a inclinarnos a nosotras mismas tan pronto como nos retiremos de su acción. Pidámosle que venga a nosotras, a la Comunidad, a la Iglesia. Si sabemos expresarle, varias veces en el día, ese ardiente deseo, el Espíritu Santo renovará la faz de la tierra, la transformará.

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