San Alfonso de Ratisbona

Francisco Javier Fernández ChentoVirgen MaríaLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Angel Peña, O.A.R. · Año publicación original: 1991 · Fuente: Libro "La comunión de los santos".
Tiempo de lectura estimado:

En la Iglesia de San Andrés delle Fratte de Roma se lee en la capilla de la Virgen: «El 20 de enero de 1842 Alfonso de Ratisbona de Estrasburgo vino aquí judío empedernido. La Virgen se le apareció como la ves. Cayó judío y se levantó cristiano. Extranjero: lleva contigo este precioso recuerdo de la Misericordia de Dios y de la Santísima Virgen».

Un amigo suyo, Teodoro de Bussieres, convertido del protestantismo, le había entregado una medalla «milagrosa» y una copia de la oración «Acordaos» de San Bernardo, para que la rezara todos los días. Aquel mismo día 20 de enero de 1842 su amigo Teodoro había escrito en su diario: «Alfonso sigue en su obstinación. Su espíritu siempre burlón, sus pensamientos completamente terrenos«.

A la una de la tarde se va a la Iglesia de San Andrés  a rezar y se encuentra casualmente con Alfonso y le invita a entrar. Algo maravilloso pasó allí. Cuando su amigo extrañado se lo preguntó, le dijo: «Lo que tengo que decir, sólo lo puedo decir de rodillas». Fueron juntos a ver al P. Villefort y, entonces, sacó su medalla y besándola dijo: «La he visto, la he visto. Estaba yo en la Iglesia hace unos minutos y me sobrecogió una turbación indecible. Todo el edificio desapareció de mi vista, vi un gran resplandor y en medio de aquel resplandor sobre el altar se me apareció erguida, espléndida, llena de majestad y de dulzura la Virgen María tal y como está pintada en la medalla y me sonrió, no me dijo nada, pero yo lo comprendí todo». Actualmente Alfonso es un gran santo de la Iglesia: San Alfonso de Ratisbona, sacerdote.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *