Fué bautizado en la parroquia de Nuestra Señora del Pino en Barcelona el 28 de abril de 1812, el mismo día de su nacimiento, y admitido en la Congregación, en la casa de su ciudad natal, el 15 de noviembre de 1831. Llegó a Madrid, siendo todavía novicio, el 16 de septiembre de 1833 e hizo los votos dos meses después. Concluyó sus estudios en Francia y desde allí fue enviado a los Estados Unidos, donde se consagró a la enseñanza y otros ministerios. A poco de establecerse los Paúles españoles en Méjico, fue a unirse- les el P. Alaban. Trabajó en las misiones, regresando a España a fines de 1863, después de haber estado algún tiempo en la Habana. Le enviaron a Palma de Mallorca, de donde regresó a Madrid en otoño de 1865. Al restablecerse eu 1867 la casa de Barcelona, fue enviado allá con el P. Sanz y otros misioneros. En 1871 se retiró a Mallorca, con licencia del P. Maller, y allí falleció el 10 de febrero de 1876. «Era un hombre de mucha disposición y virtud, a pesar de que la imaginación exaltada que tenía, le hacía ser algunas veces imprudente». Aunque de carácter aniñado, hasta en lo físico, y de salud endeble, era un excelente profesor de Teología y tenía cierto gusto para la poesía.
P. Joaquín Alabau







