La fragilidad del lenguaje
MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos a este banquete de Pan y Palabra. Los judíos piadosos piden perdón a Dios por no estar del todo convertidos, mientras que los cristianos nos arrepentimos de episodios que volvemos a cometer al día siguiente. María es una conversa a Dios y de Dios. Por eso canta, con lengua limpia, la mirada de Dios sobre ella. La Palabra, en la lectura de la carta de Santiago, nos habla hoy del pecado de la lengua y, en el evangelio, de la arrogancia de los que se creen superiores a Dios. Que María nos acompañe durante la celebración.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Salvador de los hombres,
que, por medio de la bienaventurada Virgen María,
llevaste la salvación y el gozo a la casa de Isabel,
concédenos ser dóciles a la inspiración del Espíritu
para poder llevar a Cristo a los hermanos
y proclamar tu grandeza con nuestras alabanzas
y la santidad de nuestras costumbres.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la Carta del apóstol Santiago (3, 1-12)
Hermanos míos, no queráis muchos ser maestros, ya sabéis que los que enseñamos seremos juzgados más severamente. Todos fallamos muchas veces: el que no falla con la lengua es un hombre perfecto, capaz de dominar todo el cuerpo. A los caballos les ponemos un freno en la boca para que nos obedezcan, y así guiamos todo su cuerpo. Observad las naves: tan grandes y arrastradas por vientos impetuosos: con un timón minúsculo las guía el piloto a donde quiere. Lo mismo la lengua: es un miembro pequeño y se cree capaz de grandes acciones. Mirad cómo una chispa incendia todo un bosque. Y la lengua es fuego. Como un mundo de maldad, la lengua, instalada entre nuestros miembros, contamina a toda la persona y hace arder todo el ciclo de la vida humana, alimentada por el fuego del infierno.
La raza humana es capaz de domar y domesticar toda clase de fieras: aves, reptiles y peces. Pero nadie logra dominar la lengua: mal infatigable, lleno de veneno mortífero. Con ella bendecimos al Señor y Padre, con ella maldecimos a los hombres creados a imagen de Dios. De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, no debe ser así. ¿Brota de una fuente, por el mismo caño, agua dulce y amarga? ¿Puede, hermanos míos, dar aceitunas la higuera e higos la vid? ¿O una fuente salada dar agua dulce?
Palabra de Dios
Salmo responsorial (Sal 118, 67. 68. 71. 72. 75. 76.)
Cuando me alcance tu compasión, viviré, Señor.
Antes de sufrir, yo andaba extraviado;
pero ahora me ajusto a tu promesa.
Tú eres bueno y haces el bien;
instrúyeme en tus leyes. R/.
Me estuvo bien el sufrir,
así aprendí tus mandamientos.
Más estimo yo los preceptos de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R/.
Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos,
que con razón me hiciste sufrir.
Que tu bondad me consuele,
según la promesa hecha a tu siervo. R/.
Lectura del santo Evangelio según San Juan (5, 1-18)
Pasado algún tiempo, celebraban los judíos una fiesta, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de los Rebaños, una piscina llamada en hebreo Betesda, que tiene cinco pórticos. Yacía en ellos una multitud de enfermos, ciegos, cojos y lisiados, que aguardaban a que se removiese el agua. [De vez en cuando bajaba el ángel del Señor a la piscina y agitaba el agua, y el primero que se metía apenas agitada el agua, se sanaba de cualquier enfermedad que padeciese.] Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús lo vio acostado y, sabiendo que llevaba así mucho tiempo, le dice:
– ¿Quieres sanarte?
Le contestó el enfermo:
– Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando yo voy, otro se ha metido antes.
Le dice Jesús:
– Levántate, toma tu camilla y camina.
Al instante aquel hombre quedó sano, tomó su camilla y empezó a caminar. Pero aquel día era sábado; por lo cual los judíos dijeron al que se había sanado:
– Hoy es sábado, no puedes transportar tu camilla.
Les contestó:
– El que me sanó me dijo que tomara mi camilla y caminara.
Le preguntaron:
– ¿Quién te dijo que la tomaras y caminaras?
Pero el hombre sanado lo ignoraba, porque Jesús se había retirado de aquel lugar tan concurrido.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
– Mira que has sanado. No vuelvas a pecar, no te vaya a suceder algo peor.
El hombre fue y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.
Por ese motivo perseguían los judíos a Jesús, por hacer tales cosas en sábado. Pero [Jesús] les dijo:
– Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo.
Por eso los judíos tenían aún más deseos de matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino además llamaba Padre suyo a Dios, igualándose a Él.
Palabra del Señor
Texto previo a la homilía:
«En esta perspectiva, el Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. Dios, en el misterio de su muerte y conversión y resurrección, ha revelado en plenitud el Amor que salva y llama a los hombres a la conversión mediante la remisión de los pecados.» (Porta Fidei, 6)
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
- El lenguaje es factor número uno de toda cultura. Por medio del lenguaje salimos y entramos en los demás, y viceversa. De ahí que las Academias de la Lengua cuiden con mimo los idiomas. Incluso se afirma que existen culturas enfermas porque el lenguaje se ha corrompido. El mismo Jesús enseña que nuestro Sí no sea Sí y No.
- Los últimos Papas han detectado que la Iglesia actual tiene, entre otros, dos problemas fuertes: Torpeza a la hora de Comunicar y desenganche de la Cultura. Lo que sitúa a la Iglesia en una situación babélica.
- La Palabra de Dios, en la primera lectura, ha empleado tal realismo que nos ha hecho ver que con la misma lengua y palabra bendecimos y maldecimos. «De la misma boca sale bendición y maldición. Eso no puede ser, hermanos míos; ¿es que una fuente echa por el mismo caño agua dulce y salobre?
- Importante es la curación del paralítico por Jesús, pero el Salvador se ha vuelto como un tigre por la manipulación del acontecimiento. Verbalizándolo, le han dicho: No te es lícito trabajar en Sábado. A lo que responde: Mi Padre trabaja de lunes a Sábado manteniendo lo creado. Vuestro pecado consiste en impedir que lo bueno hay que hacerlo en todo momento. Y, dirigiéndose al paralítico, le dice: No vuelvas a pecar, so pena de peor suerte. Pero te agradezco que no me hayas dicho que no podía curarte en Sábado.
- Este encuentro con Jesús muestra la fuerza que infunde y la libertad que da al hombre haciéndolo dueño de sus propias decisiones. Comunica una nueva vitalidad que permite a los hombres levantarse de su postración y buscar su propio camino.
- San Vicente de Paúl es modelo de comunicación y de teología transversal…
- María bendice la grandeza del Señor y denuncia, con voz de profeta, las injusticias y la toma de postura del mismo Dios ante esas injusticias. En el evangelio de Juan, María dice pocas palabras, que ya hemos oído: palabras que denotan la sensibilidad y la atención a las necesidades de los demás: «No tienen vino», y palabras que nos ponen en la dirección correcta para caminar: «Haced lo que él os diga». Y María calla, porque no tiene más que decir.
Conclusión práctica: «mordernos la lengua» cuando vayamos a maldecir o a hablar mal de una persona.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Sacerdote: La Palabra de Dios edifica y construye a la Iglesia. Por medio de la Palabra fueron hechas todas las cosas. Presentemos con nuestra palabra las súplicas al Señor.
Lector: Que el Hijo de Dios que se encarnó, sea palabra viva para la Iglesia y el mundo. Roguemos al Señor.
Asamblea: Te rogamos, óyenos.
Lector: Que nuestras palabras sirvan siempre para bendecir, nunca para maldecir. Roguemos al Señor.
Asamblea: Te rogamos, óyenos.
Lector: Por los sacerdotes, catequistas, profesionales de losmedios de comunicación…, para que anuncien siempre la verdad con palabras sencillas. Roguemos al Señor.
Asamblea: Te rogamos, óyenos.
Lector: Para que los pobres, desheredados de la tierra, enfermos, tristes… escuchen siempre de los creyentes palabras de ánimo, nunca de desprecio. Roguemos al Señor.
Asamblea: Te rogamos, óyenos.
Lector: Escuchamos las palabras de María diciendo: «hágase en mi según tu Palabra»; que como Ella estemos siempre dispuestos a cumplir la voluntad de Dios. Roguemos al Señor.
Asamblea: «Oh María, sin pecado concebida….» (cantado)
Sacerdote: Padre de bondad, que estás siempre atento a las súplicas de tus hijos, recibe nuestra oración como ofrenda. Por Jesucristo nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LOS DONES
El mismo Espíritu Santo,
que inspiró a María para proclamar con su palabra
la grandeza de Dios y su preferencia por los pobres,
santifique ahora, Señor, nuestros dones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
SANTA MARÍA, BIENAVENTURADA
POR LA FE EN LA SALVACIÓN PROMETIDA
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Que por las palabras proféticas de Isabel,
movida por el Espíritu Santo,
nos manifiestas la grandeza
de la Virgen santa María.
Porque ella, por su fe en la salvación prometida,
es saludada como dichosa,
y por su actitud de servicio
es reconocida como Madre del Señor
por la madre del que le iba a preceder.
Por eso, unidos con alegría
al cántico de la Madre de Dios,
proclamamos tu grandeza,
cantando con los ángeles y los santos:
Santo, Santo, Santo…
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tu Iglesia, Señor,
nutrida en los sacramentos divinos
y llena del Espíritu Santo,
vaya gozosa al encuentro de todos los pueblos,
para que, al oír la palabra de salvación,
se alegren por la redención cumplida
y reconozcan a Cristo como su Salvador.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.







