Misiones a matrimonios jóvenes

Francisco Javier Fernández ChentoMisiones «Ad gentes»Leave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Bartolomé Monge, C.M. · Año publicación original: 2001.
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Introducción

«Las misiones tradicionales, con frecuencia abandonadas demasiado deprisa, son insustituibles para una renovación periódica y vigorosa de la vida cristiana»(Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Catechesi Tradendae, n. 47)

«La acción catequética de la familia tiene un carácter particular y, en cierto sentido, insustituible. Los padres se esforzarán en seguir y reemprender en el contexto familiar la formación más metódica recibida anteriormente» (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Catechesi tradendae, n. 68)

«El don del Espíritu es mandamiento de vida para los esposos cristianos, y a la vez un impulso estimulante a fin de que cada día progresen hacia una unión cada vez más rica entre ellos a todos los niveles – de los cuerpos, de los caracteres, de los corazones, de las inteligencias, de las almas – revelando así a la Iglesia y al mundo la nueva comunión de amor, dada por la Gracia de Cristo en el Sacramento del Matrimonio» (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Familiaris consortio n. 19).

Siguiendo estas indicaciones del Magisterio, en el desarrollo de la Misión Popular Vicenciana tratamos de dedicar encuentros especiales a la familia, en la que se desarrolla y crece hacia su plena madurez, no sólo la vida humana, sino también la vida concreta de la fe.

Reflexiones sobre el tema

1) Descripción de la experiencia

Durante la Misión popular proponemos un camino de algunas tardes de encuentro y reflexión sobre temas referentes a la vida de matrimonio y a la educación de los hijos.

De ordinario proponíamos tres o cuatro tardes, en las que tratamos de la vida del matrimonio y de sus problemas, de la paternidad y maternidad responsables, del camino de crecimiento del matrimonio en la fe, base para una vida de fe de la familia.

A estos encuentros se invitan sobre a todos los matrimonios jóvenes, que en la situación de nuestras comunidades cristianas en Italia, son las que mayormente viven la dificultad de una práctica constante de la fe en el interior de la comunidad misma y son los que tienen, en general, el problema de la educación de los hijos en los primeros años de su crecimiento.

El Directorio de pastoral familiar de la Conferencia Episcopal Italiana sugiere estar atentos a estas tres cosas:

a) andar a la búsqueda de estos matrimonios jóvenes

b) acoger como un valor su presencia en la comunidad

c) acompañar a todos los matrimonios jóvenes, para ayudarles a vivir su vocación y misión, superando las primeras «crisis» que se puedan presentar.

La misión popular Vicenciana sigue este camino,

a) En la preparación de la misión (búsqueda de los matrimonios por el párroco y el consejo pastoral).

b) En el desarrollo (acoger a los matrimonios en los encuentros programados para ellos).

c) En la post-misión (propone el grupo de espiritualidad familiar para continuar el camino).

2) Resultados obtenidos y problemas encontrados

Cuando se programan estos encuentros y el párroco y el Consejo Pastoral han hecho un buen trabajo de estudio y de invitación, los matrimonios que participan en los encuentros han manifestado siempre un gran interés por los temas tratados; se puede decir que, si existe una búsqueda sincera de luz en la palabra de Dios y en el Magisterio de la Iglesia para poder vivir en la alegría los primeros años de su experiencia de familia cristiana.

La mayor dificultad encontrada al proponer este camino de encuentros para los matrimonios es la tendencia de los mismos a vivir un cierto «aislamiento» en sí mismos; la dificultad de «encontrar el tiempo» para participar en los encuentros; a veces poco «conocimiento» de su presencia por parte de la misma comunidad cristiana.

La misión popular es con frecuencia ocasión para un «descubrimiento» de estas matrimonios y para el inicio de un nuevo camino.

3) Enseñanzas para el futuro

Como misioneros Vicencianos podemos:

a) Ser estímulo a la comunidad cristiana para vivir con compromiso esta atención de evangelización a las familias jóvenes.

b) Hacer vivir durante el tiempo de la misión una «experiencia alegre» del encuentro de los matrimonios jóvenes, que pueda continuar después de la misión como «grupo de espiritualidad familiar».

4) Cómo responde esto al problema de los «alejados» de la Iglesia

Los matrimonios jóvenes llegan con experiencias de fe diversas, y a veces de períodos de alejamiento de la vida de fe. La propuesta de un camino de reflexión es ocasión preciosa de «redescubrimiento» de los valores adormecidos que pueden recuperar entusiasmo y vigor. El «Grupo de espiritualidad familiar», que podría continuar la experiencia vivida en la misión, sería el sostenimiento y ayuda para su continuidad.

5) Contribución a la actualización de la Misión Vicenciana

Trabajar en el campo de los matrimonios jóvenes, nos desafía a una continua novedad de anuncio, para estar cercanos a las situaciones concretas de la vida: ello nos lleva a una continua puesta al día en los diversos campos de las ciencias humanas y en la profundización de la espiritualidad específica del matrimonio cristiano.

Con la colaboración efectiva de los matrimonios jóvenes se puede abrir un amplio campo en la animación de los encuentros específicos para matrimonios.

Es un camino nuevo, que actualiza la atención que San Vicente prestó en su tiempo a todas las categorías de personas a las que llevaba el anuncio del Evangelio.

Es estar atentos a una de las «nuevas pobrezas» de nuestro tiempo, en el campo de la vida espiritual y de la fe.

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