CAPÍTULO IX: HIJAS DE LA CARIDAD NOTABLES
La Sra. Condesa Sor María Ana Gómez de la Cortina, fundadora y bienhechora insigne de las Hijas de la Caridad, quiso, desde que las conoció en Méjico, vestir su hábito. Se solicitó esta gracia del Sr. Superior General, y entre tanto, agravándose su enfermedad, se juzgó, siguiendo la mente de San Vicente, que se le podía conceder el hacer los santos votos y recibirla en el gremio de la Congregación de las Hijas de la Caridad, lo cual se hizo, con gran júbilo de la piadosa señora, el 8 de Diciembre de 1845. El 6 de Enero siguiente expiró con suma tranquilidad, rodeada de sus queridas hermanas en San Vicente; a semejanza de la Venerable Luisa de Marillac, ordenó que su entierro se hiciese sin solemnidad. Así se ejecutó.
Sor Inés Cabré. —Fue una de las primeras Hijas de la Caridad que llegaron a Méjico, como se ha dicho, con el Sr. Armengol. Padeció muchísimo en la travesía, y dijo con sumo candor a éste: «Padre, he ofrecido a nuestro Se-flor mi vida, para que se digne conservar la vida y salud de mis compañeras». El 26 de Septiembre pidió a Dios, por intercesión de San Vicente, no morir en el mar, para que no padeciesen por ella su hermanas durante la navegación. Oyó el Señor su oración, y al día siguiente se encontró con ÉL.







