34. La Santísima Trinidad, en la unidad de su esencia, me ha creado sólo para Sí, y habiéndome amado por toda la eternidad, ha visto que no podía ser ni subsistir fuera de El, que siendo mi principio y mi único origen, quiere y debe ser también mi único fin, habiendo creado a todas las creaturas para que me sirvan como medios para llegar a él, de la misma manera que los hitos del camino conducen 1. En el margen se lee: «honrar y amar a todas las creaturas por el designio que Dios ha tenido al crearlas».al manantial de una corriente 1.
Viéndome este buen Dios abusar de todos esos medios, con frecuencia por demasiado apego a ellos y valiéndome del más noble de todos que es mi voluntad, me la pide, y yo se la quiero dar con una entera confianza y abandono en la suya santísima. Y habiendo abusado también de esto, la invención de su amor divino me enseña y permite asirme al más poderoso de los medios que me haya ofrecido para conseguir mi fin, que es su Humanidad Santísima. la cual, con su santa gracia, quiere ser el único modelo de mi vida.
35. Después de haber reconocido mi indignidad y miseria y que sólo por su bondad y amor quiere ser El mi fortaleza en lo que emprenda de más difícil por su servicio, (experimento) el sentimiento de un gran consuelo, sin detenerme en mi pobreza. Aunque en el sentimiento no tenga como debiera el horror al pecado ni el temor a las penas que merece y que ya están sufriendo los ángeles los primeros caídos, no obstante, es justo que tenga temor a los juicios de Dios, tanto más rigurosos para mí, cuanto que, no sólo como los ángeles y nuestros primeros padres debo obedecer a Dios por ser Dios, sino por haber recibido mayor conocimiento, que a ellos les estuvo oculto, del gran amor que nos tiene a todos en general y por los testimonios particulares que su misericordia me ha manifestado lo que confiere un peso mayor a mis pecados 2. El original no tiene puntuación ninguna. La que presenta el texto de la edición francesa de 1983 es la de la copia de Sor Geoffre. A la Traducción le ha parecido más lógica la que aquí figura.a causa de la ingratitud 2.
Que la Santísima Virgen es quien más deseó esa prueba del amor de Dios que es la Redención. Recurriré a Ella para tener, por medio suyo, el agradecimiento a tan gran bien y el temor necesario para hacer buen uso del mismo.







