Luisa de Marillac, Carta 0293: Al señor Abad de Vaux

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Angers

29 de junio (1649)1

Señor:

Alabo a Dios con todo mi corazón de que su indisposición quedara en fiebre regular, y deseo haya desaparecido por completo. Espero que el aire del campo le servirá mucho para recuperar la salud que tenía antes; no puedo negarle que estaba un poco preocupada. Tuve el honor de escribir a los señores Padres Administradores para agradecerles la bondad que tuvieron en recibir a nuestras Hermanas2 y ayudarlas en sus necesidades. No había yo pensado para nada que tuviesen que pasar por Angers; no hubiera dejado de escribirles. Le suplico humildemente, señor, que disponga de nuestras Hermanas como mejor le parezca; pero yo pensaba que nuestra Sor Magdalena3 es una de las más fuertes y que, de tener usted que hacer algún cambio habría usted escogido a Sor Juana de Loudun4 u a otra de cuyo nombre ahora no me acuerdo, la que me parece proponía el señor Ratier que fuera cambiada. Si le parece a usted que Sor Claudia5 lo haría bien, ordene usted la cosa como crea oportuno; porque respecto a Richelieu, nos será fácil llamar o enviar a las que nos parezcan adecuadas, en el caso de ser necesario echar mano de ellas para formar a otras; y no sé en quien podríamos poner los ojos para asistir a Sor Cecilia6 que ya está muy delicada.

Le agradezco muy humildemente, señor, el parecer7 que nos ha dado tocante a nuestras Hermanas de Nantes. Creo que el del señor Vicente coincidirá con el de usted. Ya había yo escrito al señor de la Thomasiere8 que nos resultaría provechoso si se actuaba de esa manera.

Mucho me temo que nuestra buena Sor Juana9 haya hablado de los votos de forma que no haya hecho comprender que no se trata de votos distintos a los que un devoto o devota puede hacer en el mundo: y aún ni siquiera son así, porque de ordinario cuando los del mundo hacen votos, es en presencia de su confesor. Tenemos que honrar los designios de Dios y bendecirle en todo tiempo. Creo que el señor Vicente escribirá la próxima semana a Nantes; me ha dicho que mañana resolverá lo que haya de hacerse. Hágame usted el favor, señor, de tomarse la molestia de advertirme si en ese primer artículo de los reglamentos de nuestras Hermanas hay algo que indique Comunidad Regular y diferente de la de Angers, porque no ha sido nunca esa mi intención; muy al contrario, vi dos o tres veces al señor Vicario general para explicarle que no éramos sino una familia secular y que estando unidas a la Cofradía de la Caridad, teníamos al señor Vicente, General de esas Cofradías, por Director nuestro. Y enterado de nuestros ejercicios, desde el primer momento hizo saber al señor Obispo de Nantes la forma de nuestro establecimiento, y él la aprobó tan completamente que la firmó con los señores de la Villa.

Me figuro, señor, que el regreso de Sor Renata Priot habrá enfriado mucho a las pretendientes que deseaban venir con nosotras. Hace falta mucho corazón y gran firmeza para perseverar, ya que no tenemos más que la obediencia para sujetarnos y que con frecuencia estamos expuestas al peligro del desaliento en muchas ocasiones. No crea que es poco trabajo tener que probar a tantos espíritus tan diversos y perder tanto tiempo y tantos años empleados en servirlas para formarlas y que luego la flaqueza nos las lleve; con tal de que Dios sea glorificado, no nos importa. Es lo que me hace suplicarle humildemente, por amor de Dios, que nos ayude con sus santos sacrificios y oraciones a ser fieles a su santísima voluntad, en la que soy, señor, su muy obediente y humilde hija y servidora.

P.D. Hemos cursado la carta de esa buena penitente e intentaremos obtener contestación que le enviaremos; la completa conversión de los pecados es muy difícil; necesario es que el poder de Dios actúe con fuerza.

  1. C. 293 Rc 4 It 444. Carta autógrafa.
  2. A las tres Hermanas que se dirigían a Nantes (ver cartas anteriores).
  3. Magdalena Bécu (ver C. 268).
  4. El señor Vicente había propuesto se la enviara a Richelieu (SVP, lll, 425; Síg. lll, 387).
  5. Claudia Chantereau (ver C. 481 n. 3).
  6. Cecilia Angiboust tendrá como asistenta a Isabel Brocard.
  7. Ver carta 289.
  8. Señor de la Thomasiere, Administrador del Hospital de Nantes.
  9. Juana Lepintre (Ver carta citada 289).

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