Hija de la Caridad, Sierva de los Pobres Enfermos, en Montreuil
Hoy, 31 de marzo (1648)
Mi querida Hermana:
Hace poco tiempo que le he escrito y le decía que se diera usted una vuelta por aquí trayendo a las buenas muchachas que quieren venir y a la pequeña si el señor Conde1 lo desea; pregúntele cuál es su voluntad acerca de la Hermana que había pedido usted, y, si él lo juzga necesario, se la llevaría usted. Salude a Sor María2 y a las demás buenas Hermanas;3 por favor, sírvales usted siempre de buen ejemplo, tanto por la tolerancia como por la mansedumbre, modestia y observancia de todas las reglas. Suplico a Dios le conceda esta gracia, y soy en el amor de su Hijo Jesús Crucificado, querida Hermana…







