(hacia 1636)
Hija de la Caridad sierva de los Pobres enfermos en la Parroquia de San Pablo1 (París)
Mi muy querida Hermana2:
Estoy muy preocupada con la enfermedad de nuestra querida hermana, a quien saludo de todo corazón a los pies de Jesucristo, invitándola, por su santo amor, a que no se deje dominar por el desaliento, que experimente en sí misma la necesidad que nuestros amos, los pobres enfermos, tienen de asistencia, de cordialidad y de dulzura. Ese es el estado en que mejor puede manifestar su fidelidad en amar la santísima voluntad de Dios y en cuanto a usted, querida Hermana, no dudo de que tiene gran cuidado de ella. Pero le ruego que cuanto antes llame a un médico, sin descuidar por esto a los enfermos de la Parroquia.
Ya sabe usted cuánto importa en ese barrio no dar qué decir a nadie. Visítelos usted misma, pues si bien es verdad que esas otras Hermanas nuestras lo hacen ya con mucha solicitud y caridad, será mejor que usted se ocupe personalmente de ellos.
Espero que nuestro buen Dios bendecirá sus desvelos y le ruego dé a usted la fuerza v el valor suficientes Para sobrellevar las pequeñas dificultades que encuentre; en su santísimo amor soy su humilde hermana y servidora.
P.D. Si necesita usted una Hermana más, dígamelo, por favor
- Estando al servicio de los pobres en la Parroquia de San Pablo, ya en 1632-1633, las Hijas de la Caridad debieron de residir en dicha feligresía cuando la Casa Madre se trasladó a la aldea de La Chapelle.
- Bárbara Angiboust (1605-1658), oriunda de la Parroquia de San Pedro de Serville, cerca de Chartres. Fue a engrosar el número de las Hijas de la Caridad el 1 de julio de 1634. Luisa no tardó en descubrir todas las riquezas de su personalidad y la fue enviando como «primera piedra» a numerosos establecimientos: en 1636, a la Parroquia de San Pablo, y después a la de San Sulpicio, en París; en 1637, a Santiago de los Carniceros; en 1638, a San Germán en Laye y después a Richelieu; en 1642, a los Galeotes; en 1645, probablemente a Serqueux; en 1646, a Fontainebleau; en 1649, a San Dionisio; en 1652, a Brienne; en 1653 a Châlons; en 1654, a Bernay; en 1658, a Châteaudun. Bárbara Angiboust fue también escogida para hacer visitas: a los Niños Expósitos enviados a casa de Nodrizas, en 1649; a Santa María del Monte, en 1657; a Varize, en 1658. El 25 de marzo de 1642, Bárbara adquirió el compromiso total al servicio de los pobres pronunciando los votos perpetuos. Murió el 27 de diciembre de 1658.







