Lectio para Corpus Christi (preparada por Chuno Chávez Alva, C.M.)

Francisco Javier Fernández ChentoHomilías y reflexiones, Año BLeave a Comment

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Author: Chuno Chávez Alva, C.M. .
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Esto es mi cuerpo… Ésta es mi sangre…

LA PALABRA HOY: Éxodo 24,3-8; Salmo 115; Hebreos 9,11-15; Marcos 14, 12-16.22-26

Ambientación: Un pan grande, adornado con algunas espigas, el cual se compartirá al final entre los participantes.

Cantos sugeridos: En su mesa hay amor; Cantemos al amor de los amores

Ambientación

Pasar por la vida haciendo el bien y hacer del mundo y de la vida una búsqueda continua de servicio y de fraternidad, es el mejor signo de que nos alimentamos del Señor.

Que el reconocer a Jesús en la Eucaristía nos ayude a reconocerlo también en todos los hermanos, y de modo especial en los que más sufren

Oración inicial

En ti, Señor, está la fuente de la vida nueva
y nosotros te damos gracias:
eres sustento nuestro en el pan de tu cuerpo y
en el vino de tu sangre.
Nos invitas así a la alianza nueva:
aquella que hemos de celebrar plenamente
cuando venga tu reino definitivo.
¡Oh Cuerpo y Sangre de Cristo!
vínculo de caridad y prenda de unidad:
haz que deseemos tener hambre solo de Ti;
haznos compartirte como fuente de amor,
con los más necesitados de la tierra;
haznos darte gracias con la vida,
por este misterio de tu entrega.
Y condúcenos en esta alianza nueva
al día en que beberás de nuevo el vino nuevo
en el Reino del Padre. Amén.

I. Lectio: ¿Qué dice el texto? – Marcos 14,12-16.22-26

Motivación: Marcos nos relata la celebración de la pascua de Jesús con sus discípulos, pero ahora Él es el Cordero que se entrega para darnos vida; Jesús nos da su Cuerpo y su Sangre para sellar la Alianza definitiva; Él es nuestro alimento de salvación y, ofrecido a todos, nos abre a la esperanza de la mesa junto a Dios. Escuchemos.

Forma de leerlo:

  1. Proclamar el texto en voz alta (todos de pie).
  2. Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención (sentados).

Preguntas para la lectura:

  • ¿Quién toma la iniciativa en todo lo que se refiere a la preparación de la cena?
  • ¿Por qué Jesús pone tanto cuidado en la celebración de esta fiesta?
  • ¿Qué gestos realiza Jesús durante la cena? ¿Qué palabras acompañan estos gestos?
  • ¿Qué quiere expresar con ellos?

Otros textos bíblicos para confrontar: Mt 26,17-19.26-29; Lc 22,7-13.15-20.

II. Meditatio: ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el Texto?

Motivación: No basta con repetir materialmente los gestos y las palabras de Jesús. En cada Eucaristía, el Señor nos invita a identificarnos con las actitudes de fondo que le llevaron a entregar su vida por todos. Si nuestra comunión no es expresión de esta nueva alianza de amor con Dios y con los demás, será un rito vacío de contenido.

  • ¿La celebración de la Eucaristía te ayuda a crecer en la “comunión” con el Señor?
  • Un pan que se parte, una copa de vino que se derrama… ¿cómo te interpelan estos gestos?
  • ¿Cómo puedes actualizar estos gestos en tu vida diaria? ¿Te descubres a ti mismo como una “persona eucarística”?
  • ¿Cómo vivo la celebración de la Misa cada domingo?

Luego de un tiempo de meditación personal, compartimos con sencillez nuestra reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia realidad y situación personal.

III. Oratio: ¿Qué le digo al Señor motivado por su Palabra?

Motivación: Para San Vicente, la Eucaristía es el testamento del Señor a su Iglesia. Es el último signo de su amor, la fuente de donde brota la perenne vida de la Iglesia. A una Hija de la Caridad le dice:

“Cuando instituyó el santo Sacramento, dijo a sus apóstoles: he deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes. Pues bien, como el Hijo de Dios, que en la santa Eucaristía se da a sí mismo, lo deseó con un deseo tan ardiente, ¿no es justo que el alma que desee recibir este soberano bien, lo desee con todo corazón?

Lo que les dijo a sus apóstoles, estén seguras, hijas mías, que se lo dice también a cada una de ustedes. Por eso hay que procurar excitar su deseo con algún buen pensamiento. Deseas venir a mí, Señor mío; ¿y quién soy yo? Pero yo, Dios mío, deseo con todo mi corazón ir a ti, porque eres mi soberano bien y mi fin último. (IX,312)

A un hermano moribundo le dice: Además, como el amor es infinitamente inventivo, tras haber subido al patíbulo infame de la cruz para conquistar las almas y los corazones de aquellos de quienes desea ser amado…, previendo que su ausencia podía ocasionar algún olvido o enfriamiento en nuestros corazones, quiso salir al paso de este inconveniente instituyendo el augusto sacramento donde él se encuentra real y substancialmente como está en el cielo. (XI,65)

Compromiso: Celebrar con gratitud y gozo la eucaristía dominical, prolongándola en la semana mediante gestos de solidaridad y de entrega a los demás.

Oración final

Vivifícanos Señor en ti por tu Cuerpo y tu Sangre,
y haz que seamos sensibles a tu presencia
viva y real en la Eucaristía,
sintiendo y viendo que ahí estás Tú,
el mismo que nació de María Virgen,
el que murió en la cruz, el que resucitó y está vivo,
y que ahora estás
continuamente presente en la Eucaristía.
Danos Señor, la gracia de encontrarte
vivo y presente en la Eucaristía.
para que ahí nos transformes y renueves
uniéndonos siempre más a ti.
Que así sea.

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