MONICIÓN:
Apenas faltan unos días para empezar el Adviento y nosotros hoy ya nos unimos a María, la mujer que emprendió el camino después de dar un Sí a Dios y aceptar ser la Madre de su Hijo, pero en ese Sí María aceptó ser la madre de toda la Humanidad, por eso siempre está presente ante las necesidades de los hombres, en las bodas de Caná, al pie de la Cruz, junto a los apóstoles después de la muerte del Señor… y también en la Medalla Milagrosa, donde espera que sus hijos le pidan los dones que aún tiene sin repartir, donde nos dice «Venid a los pies de este altar» ella nos espera.
En esta oración de Laudes, nos unimos a la Iglesia, a la Familia Vicenciana y a todos aquellos hombres y mujeres que tienen a María como Madre y a la Medalla Milagrosa como su mejor aliada.
HIMNO:
Mírame Madre querida.
¡Milagrosa, Inmaculada!,
con la luz de tu mirada,
¡Milagrosa!, envuélveme.
con la luz de tu mirada,
¡Milagrosa!, envuélveme.
Mírame Madre querida,
con esos ojos tan bellos.
¡Ay ¡si no me miran ellos,
¿Cómo consolarme yo? (bis)
No sé qué tienen tus ojos,
¡Oh Madre del alma mia!
Que, al mirarlos cada día,
siento arder mi corazón,
Que, al mirarlos cada día,
siento arder mi corazón.
En la noche de la vida,
Milagrosa dos luceros
Son tus ojos, ¡ay qué bellos!
¡Milagrosa!, mírame (bis)
SALMODIA
MONICIÓN SALMO 62:
El salmo 62, que la Liturgia de las Horas nos propone para las Laudes, es el salmo del amor místico, que celebra la adhesión total a Dios, partiendo de un anhelo casi físico y llegando a su plenitud en un abrazo íntimo y perenne. La oración se hace deseo, sed y hambre, porque implica el alma y el cuerpo.
Este salmo se hace vida en María, pues ella estaba profundamente unida a Dios, por eso, madrugaba para ir a su encuentro, anhelaba su presencia, todo lo concebía como venido de él y que a él debía volver.
Con este mismo espíritu que nos trasmite el salmista recemos esta mañana el salmo 62:
ANTÍFONA SALMO 62:
OH MADRE PURÍSIMA, QUE NO CONOCIÓ EL PECADO Y MERECIÓ LLEVAR A DIOS.
SALMO 62:
¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansias de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a las sombras de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
ANTÍFONA AL CÁNTICO DE DANIEL:
BENDITA ERES TÚ, VIRGEN MARÍA, POR EL SEÑOR DIOS ALTÍSIMO, ENTRE TODAS LAS MUJERES DE LA TIERRA.
CÁNTICO DE DANIEL:
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por loo siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
MONICIÓN SALMO 149:
El salmo 149 nos invita a la victoria, a la alabanza, al júbilo, a la fiesta, porque el Señor está entre nosotros, nos acompaña, nos impulsa, nos alienta en nuestro caminar, nos sosiega en nuestra oración, nos llena de las gracias que necesitamos, nos deja paso en el camino para que seamos nosotros los que en su nombre venzamos.
ANTÍFONA AL SALMO 149:
TE SEGUIMOS, VIRGEN INMACULADA, ATRAÍDOS POR TU SANTIDAD.
SALMO 149:
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
LECTURA BREVE: Is 61,10
«Con gozo me gozaré en Yahveh, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvación, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con aderezos».
RESPONSORIO BREVE:
DIOS TODOPODEROSO *ME CIÑE DE VALOR. DIOS….
Y ME ENSEÑA UN CAMINO PERFECTO * ME CIÑE DE VALOR. GLORIA AL PADRE. DIOS.
BENEDICTUS
ANTÍFONA AL BENEDICTUS:
DIOS HA HECHO OBRAS GRANDES EN MÍ SEGÚN SU PROMESA.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
PRECES:
ELEVEMOS NUESTRAS SUPLICAS AL SALVADOR, QUE QUISO NACER DE LA VIRGEN INMACULADA Y DIGÁMOSLE CON FE: QUE TU MADRE, SEÑOR, INTERCEDA POR NOSOTROS.
- Oh Sol de justicia, a quien anunció la Virgen Inmaculada brillando como la aurora, haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.
- Salvador del mundo, que, con la eficacia de tu redención, preservaste a tu Madre de toda mancha de pecado, líbranos a nosotros de toda culpa.
- Verbo eterno del Padre, que enseñaste a María a escoger la mejor parte, ayúdanos a imitarla y buscar el alimento que perdura hasta la vida eterna.
- Rey de reyes, que elevaste contigo al cielo en cuerpo y alma a tu Madre, haz que aspiremos siempre a los bienes del cielo.
- Dador de todo bien, que has constituido a Maria en Madre de Misericordia, concédenos experimentar en nuestra vida su bondad maternal.
- Fuente de comunión y de amor para los que creen en ti, haz que seamos un solo corazón y una sola alma, unidos en la misma plegaria, como Maria tu Madre.
PADRE NUESTRO
ORACIÓN FINAL:
Señor Dios Nuestro, que nos alegras con la abundancia de tu inmensa bondad que se manifiesta en la Inmaculada Virgen María, asociada al Misterio de tu Hijo de modo inefable, concédenos propicio que, sostenidos por su maternal auxilio, nunca nos veamos privados de tu providente piedad, y que con un corazón libre y fiel sirvamos al misterio de tu redención. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. AMEN.







5 Comments on “Laudes en la fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa”
Deseo participar de los bienes espirituales que ustedes ofrecen pir este medio. Gracias, Dios les bendiga, la Virgen les guarde.
Una bendicion, poder unirme a la alabanza y agradecimiento por este inefable regalo de Dios.
Por mi comunidad de la Parroquia de la Madre de Dios en la Medalla Milagrosa, del Bo. Miraflores, Arecibo, PR. Que aumentó su fervor a Cristo por el amor de su Santísima Madre.
Por la comunidad de la medalla Milagrosa de la colonia 3 de mayo que dios fortalezca nuestra comunidad por interseción de nuestra señora de la medalla Milagrosa por nuestra parroquia del señor de los guerreros por nuestros sacerdotes pedimos ala santísima virgen fortaleza para ellos.
Desde México agradezco este compartir tan bello y enriquecedor. FELIZ FIESTA de nuestra Madre de la Compañía, de la Igledia y del mundo entero. Con cariño y mi oración por TODA España.